Alto Tajo Ocupa las provincias de Guadalajara y Cuenca. Concretamente los municipios de Cifuentes, Sacecorbo, Esplegares, Saelices de la Sal, Riba de Saelices, Arbeteta, Valtablado, Ocentejo, Armallones, Huertahernando, Ablanque, Anguita, Cobeta, Olmeda de Cobeta, Selas, Torremocha del Pinar, Corduente, Valhermoso, Tierzo y Terzaga entre otros. Atraviesa además la provincia de Cuenca y Beteta.
Desde Guadalajara hay que circular por la N-II hasta Alcolea del Pinar para tomar la N-211 hasta Molina de Aragón. Desde este punto se toma la CM-210 en dirección Tierzo, hasta el cruce con la CM-2106, que sigue hasta Peralejos de las Truchas También desde Guadalajara se puede seguir por la N-II hasta Almadrones y Cifuentes, donde hay que desviarse por la CM-204 hasta Gárgoles de Abajo. Desde aquí se continúa por la CM-2115 por Trillo, hasta el cruce con la CM-2105 pasado Peralveche. Se toma esta carretera y se sigue hasta Villanueva de Alcorón y Zaorejas. Esta carretera atraviesa el Parque Natural y termina en Molina de Aragón.
El Alto Tajo presenta la mayoría de las características típicas de la Cordillera Ibérica, algunas de manera muy destacada e incluso produciendo formas y microformas exclusivas de este área. Destacan así las formas vinculadas a los cauces tales como cañones, hoces -ambos muy abundantes- y terrazas, así como formas singulares de ladera, es decir, cuchillos, agujas y monolitos. En resumen, conforma la red de cañones y hoces continua más extensa de Castilla-La Mancha.
El Alto Tajo posee una importancia excepcional para la conservación de la biodiversidad. Cuenta con un extenso sistema de cañones y hoces fluviales (considerado uno de los más importantes de Europa), alberga una gran diversidad tanto de paisajes como de seres vivos y mantiene un excelente estado de conservación. En el Parque Natural se pueden distinguir diversas unidades ambientales bien diferenciadas: la paramera caliza, el rodenal de areniscas, los valles, barrancos y hoces, y las sierras de rocas paleozoicas. El entramado de cañones, valles, páramos, montañas, laderas, ríos, lagunas, saladares y turberas que se suceden en el Parque y su variada litología (calizas, areniscas, conglomerados, pizarras y cuarcitas) reflejan la increíble diversidad geológica del Alto Tajo. Ésta origina una gran variedad de ambientes con características peculiares, que favorecen la existencia de una gran diversidad de seres vivos, muchos de ellos especializados en ambientes concretos
Vegetación: El Parque natural del Alto tajo se caracteriza por la gran diversidad florística que atesora ya que dentro de sus límites vegetan cerca de un 20% del total de especies presentes en la flora ibérica. Son relevantes los extensos pinares de diferentes especies de pino, existen grandes masas de Pino silvestre, Pino laricio y Pino resinero, además de superficies más reducidas pero no menos valiosas de Pino carrasco. Estas masas de pinares ocupan principalmente las cuestas de los valles fluviales y en las zonas de mayor altitud. Vegetando bajo la cubierta de los pinares o formando masas puras encontramos quejigos, encinas y melojos. En la zona central del Parque, en las parameras calizas, hay vastas masas de sabina albar, catalogadas entre las mejor conservadas de Europa.
La gran variedad de hábitat presente en el Parque Natural del Alto Tajo, en conjunción con las extremadamente bajas densidades poblacionales, han permitido la existencia de poblaciones animales en un excelente estado de conservación general, constituyendo este espacio protegido uno de los últimos refugios para especies amenazadas de gran valor como el águila perdicera. Las numerosas paredes rocosas que coronan los cañones fluviales albergan excelentes poblaciones de rapaces rupícolas como el águila real (con un total de 18 parejas), águila perdicera (4 parejas), halcón peregrino (35 Parejas), alimoche (26 parejas), buitre leonado (unas 400 parejas) y búho real. Además de aves, este hábitat está ocupado por pequeños grupos de cabra montés. Al amparo de las numerosas masas arboladas de pinos y frondosas encontramos excelentes poblaciones de avifauna forestal como azores, gavilanes, águilas calzada y culebrera, ratoneros, arrendajos, pájaros carpinteros como el pito real y pico picapinos, así como los pequeños pajarillos como piquituertos, herrerillos comunes y capuchinos, carboneros, pinzones y verderones serranos entre otros. Además, este ambiente y sus zonas adyacentes son el hábitat de gatos monteses, tejones, garduñas, comadrejas y alguna gineta. Las masas arboladas son lugar de reposo y refugio de corzos, ciervos y jabalíes que desde el ocaso hasta el amanecer se alimentan en los pastizales y zonas abiertas cercanas. Mucho más pequeñas pero no menos interesantes son los invertebrados asociados a los pinares de pino silvestre y sabinares de altitud, como son las espectaculares mariposas Parnasius apollo y Graellsia isabellae.